Aparecer en Google no es cuestión de suerte ni de pagar más. Es un trabajo de meses que
empieza por entender qué busca la gente que compra lo que usted vende, y termina en páginas
que responden esa búsqueda mejor que las de la competencia.
Empezamos por medir, no por escribir
El primer entregable de cualquier trabajo con nosotros es un análisis con datos reales de
su sitio: qué búsquedas ya lo muestran en Google, en qué posición aparece, cuánta gente hace
clic y cuánta se va sin entrar. Esa información sale de Search Console y de Analytics, no de
estimaciones.
Con eso sobre la mesa, casi siempre aparecen dos cosas: búsquedas donde ya está bien
posicionado y no recibe visitas —normalmente por un título mal escrito— y búsquedas con
demanda real donde ni siquiera aparece.
Qué incluye el análisis
- Qué busca su cliente y con qué palabras exactas, con el volumen de cada una.
- Dónde está usted hoy en cada una de esas búsquedas.
- Qué páginas compiten entre sí. Es más común de lo que parece: varios
artículos peleando por la misma búsqueda hacen que Google no posicione bien ninguno. - Los problemas técnicos que frenan: velocidad, adaptación al celular,
títulos duplicados o vacíos, páginas que devuelven error y siguen indexadas. - Qué hace la competencia que a usted le falta.
Y después, el trabajo mensual
El análisis muestra el camino; recorrerlo toma tiempo. El trabajo mensual combina tres
cosas, en este orden:
- Arreglar lo que ya está ganado. Títulos y descripciones de las páginas
que aparecen bien y no reciben clics. Es lo que rinde más rápido: la posición ya existe. - Ordenar lo que se estorba. Fusionar el contenido que compite entre sí y
redirigirlo, para que Google sepa cuál es la página principal de cada tema. - Publicar con constancia. Contenido nuevo que responda búsquedas
concretas y que lleve a una página donde se pueda comprar o contactar.
Lo que le vamos a decir y quizá no quiera oír
El SEO no da resultados en un mes. Un contenido nuevo tarda entre tres y seis meses en
alcanzar su posición, y sigue mejorando después. Quien le prometa primeros lugares en
semanas le está vendiendo otra cosa.
Tampoco sirve publicar mucho de golpe y parar. Lo hemos medido en nuestro propio sitio:
una tanda grande de artículos hizo subir el posicionamiento durante seis meses, y cuando
dejamos de publicar, en cuatro meses se perdió tres cuartas partes de lo ganado. El ritmo
sostenido rinde más que las ráfagas.
Y hay búsquedas que no conviene pelear. Si para aparecer por un término hay que competir
contra empresas que llevan años invirtiendo ahí, ese dinero rinde más en búsquedas locales o
más específicas, donde sí se puede ganar.
Cómo se mide si funciona
No por el tráfico. El tráfico puede subir mientras las ventas bajan, y lo hemos visto.
Se mide por lo que le importa a su negocio: contactos recibidos, pedidos, llamadas o ventas
con origen en Google. Eso se configura desde el principio para que a los seis meses la
respuesta no sea una opinión.
Preguntas frecuentes
¿En cuánto tiempo veo resultados?
Las mejoras de títulos y
descripciones pueden notarse en semanas. El contenido nuevo tarda de tres a seis meses. Los
cambios estructurales, un poco más.
¿Sirve para mi negocio si es local?
Especialmente. Competir por
búsquedas locales es más barato y convierte mejor que pelear a nivel nacional.
¿Tengo que cambiar mi página web?
No necesariamente. El análisis dice
si conviene arreglar lo que hay o rehacerlo, y muchas veces alcanza con lo primero.
¿Trabajan con sitios que no hicieron ustedes?
Sí, sin problema.
¿Qué pasa si dejo el servicio?
Lo ganado no se pierde de un día para
otro, pero deja de crecer y la competencia va tomando el lugar. Es un trabajo de
mantenimiento, no una obra que se termina.