Una página web profesional no es un gasto: es el vendedor que trabaja las 24 horas por tu negocio. En Creative Web llevamos desde 2010 diseñando páginas web en Ecuador — más de 200 sitios entregados para empresas, instituciones y emprendimientos de todo el país.
Casi todo el presupuesto se decide acá, antes de hablar de precio. Estas son las cuatro formas que toma el 90 % de lo que nos piden.
Quién eres, qué haces y cómo te contactan. Entre 4 y 8 secciones. Es lo que necesita una empresa que hoy solo tiene redes sociales y quiere una dirección propia que se pueda poner en una factura o en una tarjeta.
Muestra productos o servicios con fotos, fichas y precios, pero el pedido se cierra por WhatsApp o por teléfono. Es lo correcto cuando vendes por encargo, trabajas con mayoristas o el precio depende del volumen.
Una sola página con un solo objetivo, pensada para recibir tráfico de anuncios y convertirlo en contactos. Se mide desde el primer día: si no convierte, se cambia. No sustituye al sitio de la empresa, lo acompaña.
Cuando quieres cobrar en línea, controlar stock y facturar al SRI, ya no es una página: es un sistema. Eso lo tratamos aparte, en tiendas en línea.
Nuestras páginas web parten desde $480 + IVA, con precio cerrado antes de empezar: sin sorpresas ni letra pequeña. Ese piso corresponde a una página institucional con su dominio, su hosting y sus correos corporativos del primer año incluidos. A partir del segundo año solo se renuevan el dominio y el hosting; la página no se vuelve a pagar.
Decir «desde $480» sin explicar qué lo mueve no le sirve a nadie. Estas son las cinco cosas que hacen subir una cotización, en orden de peso real:
Lo que no cambia el precio: que la página se vea bien en el celular, que cargue rápido, que esté preparada para Google o que tenga certificado de seguridad. Eso no es un extra, viene siempre.
Esta es la parte que más demora los proyectos, y casi nunca es culpa de quien contrata: nadie le avisó qué tenía que juntar. Para arrancar sin frenarnos a mitad de camino hace falta:
Buena parte de nuestro trabajo es rehacer sitios que alguien hizo antes. Los problemas se repiten tanto que vale la pena listarlos, aunque no nos contrates:
Preferimos decirlo antes. Si lo que necesitas es una página de una sola pantalla para probar una idea este fin de semana, hay herramientas gratuitas que te sirven y no tiene sentido que pagues por desarrollo. Y si buscas el precio más bajo del mercado, lo vas a encontrar más barato: nosotros incluimos acompañamiento, soporte por WhatsApp con una persona y la garantía de que el dominio queda a tu nombre, y eso cuesta.
Donde sí rendimos es cuando la página tiene que traer clientes, integrarse con algo que ya usas o sostenerse en el tiempo sin que dependas de una sola persona.
Porque lo probamos con datos: nuestros clientes aparecen en Google y reciben contactos reales — como los proyectos que puedes ver aquí. Somos una empresa ecuatoriana de tecnología con 15 años de trayectoria, productos propios en producción y clientes como el Municipio de Quito y las prefecturas de Pichincha e Imbabura.
Estamos en Otavalo y trabajamos con empresas de todo el país. Que el equipo esté en Ecuador no es un detalle de marketing: significa que contestamos en tu horario, en español, y que entendemos por qué tu factura tiene que ir al SRI.
Una página informativa típica toma entre 2 y 4 semanas desde que recibimos tu contenido. Te damos fecha concreta en la cotización.
Sí. La entregamos con un panel sencillo y te enseñamos a usarlo. Y si prefieres que lo hagamos nosotros, tenemos planes de soporte.
Completamente. El dominio se registra a tu nombre y tienes acceso total a tu página y tu hosting.
Podemos. Si nos das el material —aunque sea hablado— lo redactamos y te lo pasamos para que lo apruebes. Va cotizado aparte porque es trabajo aparte, y lo verás desglosado desde el primer presupuesto.
Depende de cómo esté hecha por dentro. La revisamos y te decimos con franqueza cuál sale más barata; en más casos de los que imaginas conviene arreglar lo que hay.
Solo la renovación del dominio y del hosting. La página no se vuelve a pagar, y si quieres cambios los cotizamos cuando los pidas.
Sí, y es lo que recomendamos cuando el presupuesto es ajustado. Se construye sobre una base que admite crecer, así que sumar secciones, un catálogo o una tienda más adelante no obliga a empezar de cero.
Sí. Conviene decidirlo antes de construir: montar el segundo idioma después cuesta bastante más que dejarlo previsto desde el principio.
Aparece, pero no arriba. La entregamos indexada y con la estructura correcta, que es el punto de partida. Subir por búsquedas con competencia es otro trabajo, y toma meses: eso es el posicionamiento.