correo corporativo

correo con el nombre de tu empresa

La primera impresión cuenta. Un correo con el dominio de tu empresa —nombre@tuempresa.com en vez de una cuenta gratuita— proyecta confianza desde el primer contacto con clientes, proveedores y colaboradores.

Te damos correos corporativos con dominio propio para empresas de Ecuador: seguros, personalizados y configurados por nosotros hasta que envíes el primero.

Cuentas con tu dominio

Se leen desde Gmail, Outlook, el celular o el navegador. Incluyen certificado de seguridad SSL, y espacio ilimitado por cuenta en el plan Pro.

Antivirus y antispam

Filtro antispam y tecnología antivirus que te protegen de malware y de archivos infectados antes de que lleguen a tu bandeja.

En todos tus dispositivos

Compatible con Outlook y Thunderbird, y con iPhone, Android, tablets y computadoras. Lo configuramos nosotros la primera vez.

Compatibilidad asegurada

Funciona con cientos de programas de correo —Outlook, Thunderbird, Mail de Apple, Evolution— en Mac, Windows y Linux.

Llegan a la bandeja, no al spam

Dejamos tu correo configurado para que llegue a la bandeja de entrada del destinatario. Tú no tienes que tocar nada.

Panel cPanel en español

Crea, elimina o modifica cuentas y cambia contraseñas con un par de clics. No necesitas ser programador ni técnico.

No lo vas a hacer solo

Esta es la diferencia con contratar el correo a una empresa grande, y conviene decirla sin rodeos: ahí te quedas solo con un manual. Acá te acompañamos hasta que tu primer correo esté funcionando.

Creamos la primera cuenta contigo, te la dejamos andando en el celular y en la computadora, y no cerramos el tema hasta que envíes y recibas un mensaje de prueba. Si después necesitas otra cuenta, o alguien nuevo entra al equipo, nos escribes y lo resolvemos.

Soporte por WhatsApp, con una persona

Cuando algo no funciona, escribes a un WhatsApp y te contesta alguien que conoce tu cuenta. No hay formulario, ni número de ticket, ni esperar respuesta en 48 horas. Es lo que ninguno de los proveedores grandes puede ofrecerte, y es la razón por la que la mayoría de nuestros clientes se quedan.

Nos encargamos de que tus correos lleguen

Un correo empresarial mal configurado termina en la carpeta de spam del destinatario. Es el problema más común y el más invisible: crees que enviaste y del otro lado nunca lo vieron.

Eso lo dejamos resuelto nosotros, con la configuración que hace falta para que tus mensajes lleguen a la bandeja de entrada. No tienes que entender cómo funciona ni tocar nada: es parte del servicio.

Funciona donde ya trabajas

No hay que aprender un programa nuevo. Tu correo con el dominio de la empresa se lee desde donde ya estás acostumbrado:

  • Desde Gmail, en la misma bandeja de siempre.
  • Desde Outlook, junto a tus otras cuentas.
  • Desde el celular, con las notificaciones normales.
  • Desde el navegador, sin instalar nada, en cualquier computadora.

La configuración en cada aparato la hacemos nosotros la primera vez, y te explicamos cómo repetirla si sumas a alguien al equipo.

por qué una cuenta gratuita no te alcanza

Nada impide manejar un negocio desde una cuenta gratuita. Lo que pasa es que tiene costos que no se ven hasta que duelen:

  • Le restas credibilidad a tu propia cotización. Cuando compites por un contrato y tu correo termina en una dirección gratuita mientras el otro escribe desde el dominio de su empresa, la diferencia se nota aunque nadie la mencione.
  • La cuenta no es de la empresa, es de una persona. El día que esa persona sale, se va con el historial, los contactos y los archivos adjuntos de años. Con dominio propio la cuenta la controlas tú y se la entregas a quien la reemplace.
  • No puedes crear cuentas por área. Ventas, contabilidad y soporte terminan mezclados en el mismo buzón de una sola persona, que se vuelve el cuello de botella de todo.
  • Le regalas tu marca al proveedor. Cada correo que envías promociona el servicio gratuito, no tu negocio.
  • Si te bloquean la cuenta, no hay a quién reclamar. Las cuentas gratuitas se suspenden por decisiones automáticas y el soporte es un formulario. Cuando el correo de tu empresa depende de eso, un fin de semana sin acceso es un problema serio.

Con un dominio propio, todo eso lo controlas tú. Y cuesta menos de lo que la mayoría supone: el correo viene incluido en cualquiera de nuestros planes de hosting, desde $4.99 + IVA al mes.

Cuántas cuentas necesitas realmente

La pregunta llega siempre y casi siempre con la respuesta equivocada. No se cuentan personas: se cuentan funciones.

  • Una cuenta por persona que escriba a clientes o proveedores. Compartir una contraseña entre tres personas es cómodo hasta el primer problema.
  • Una cuenta por área que reciba de afuera: ventas@, info@, contabilidad@, soporte@. Estas sobreviven a la rotación del equipo, que es justamente para lo que sirven.
  • Cuentas de sistema para lo automático: el formulario de la página, las notificaciones de la tienda, los comprobantes al SRI. Conviene que no se mezclen con el correo de una persona.

Con eso, una empresa de cinco personas suele necesitar entre ocho y diez cuentas. Nuestro plan más básico incluye diez, el intermedio veinte y de ahí para arriba no hay tope, así que en la práctica el número casi nunca es la restricción.

Cómo nombrar las cuentas (y por qué importa)

Parece un detalle y es de las decisiones que más cuesta deshacer, porque el nombre queda impreso en tarjetas, facturas, vehículos y letreros.

  • Usa un solo formato para las personas y respétalo: o nombre@ o nombre.apellido@, pero no los dos. Cuando conviven, nadie sabe cómo escribirle a alguien nuevo.
  • Nada de iniciales. jpg@ no se lo dictas a un cliente por teléfono sin repetirlo tres veces.
  • Las cuentas de área van por función, no por persona. ventas@ sigue sirviendo cuando cambia el vendedor; maria@ no.
  • Deja info@ como la cuenta pública. Es la que va en la página, en Google y en las redes, y la que puede revisar más de una persona.
  • Los alias son gratis y salvan situaciones. Una misma bandeja puede recibir en varias direcciones, así que no hace falta una cuenta nueva cada vez que quieres una dirección distinta para una campaña o un trámite.

El fraude que más golpea a las empresas ecuatorianas

Vale la pena advertirlo porque lo hemos visto de cerca y no tiene nada de sofisticado. Alguien entra al correo de una empresa —casi siempre con una contraseña repetida o filtrada—, se queda leyendo en silencio, y cuando detecta una transferencia grande a punto de ocurrir, escribe desde esa misma cuenta diciendo que cambiaron el número de cuenta bancaria. El cliente paga al ladrón, y como el correo salió de una dirección legítima, nadie sospecha hasta que el proveedor reclama.

Cómo se evita, en orden de eficacia:

  • Una contraseña distinta para el correo, que no se use en ningún otro sitio. Es la medida que más rinde y la que menos se aplica.
  • Cambiar la contraseña cuando alguien sale del equipo, el mismo día.
  • Confirmar por teléfono cualquier cambio de cuenta bancaria, siempre, aunque el correo parezca impecable. Llamar al número que ya tenías, no al que viene en el mensaje.
  • Revisar los reenvíos automáticos de vez en cuando: quien entra a una cuenta suele dejar una regla que le copia todo, y así sigue leyendo aunque cambies la clave.

Si sospechas que pasó algo así, escríbenos por soporte antes de tocar nada. Cambiar la contraseña sin revisar las reglas deja la puerta abierta.

Espacio, respaldos y qué hacer con el buzón lleno

Un buzón que se llena deja de recibir, y el remitente recibe un rebote que tú no ves. Es la causa número uno de los «te escribí y nunca contestaste».

El espacio depende del plan, y se estira mucho más con dos hábitos que con más gigas: vaciar la papelera y el spam de vez en cuando —ocupan igual que la bandeja— y no usar el correo como archivador de adjuntos pesados. Si necesitas guardar historial de años sin ocupar la cuenta, se puede descargar a la computadora y liberar el servidor; te explicamos cómo hacerlo o lo hacemos contigo.

Cómo migramos tu correo sin que pierdas nada

Cambiar de proveedor asusta, y con razón: el correo no se puede caer un día laborable. Nuestro procedimiento es siempre el mismo.

  1. Creamos tus cuentas nuevas mientras las viejas siguen funcionando. Nadie deja de recibir nada durante este paso.
  2. Copiamos el historial —mensajes, carpetas y contactos— del proveedor anterior al nuevo.
  3. Cambiamos la entrega en el dominio. Hay unas horas en las que los correos pueden llegar a cualquiera de los dos lados, así que dejamos ambos activos y no se pierde ninguno.
  4. Reconfiguramos tus aparatos: celular y computadora de cada persona del equipo, una por una, hasta que envíen y reciban una prueba.
  5. Apagamos el servicio viejo recién cuando todo el mundo está trabajando en el nuevo, no antes.

Lo hacemos así incluso cuando el proveedor anterior no colabora, que pasa más seguido de lo que debería.

Preguntas que nos hacen siempre

¿Cuántas cuentas puedo tener?

Depende del plan: desde 10 hasta sin límite. Las creas tú cuando quieras, o te las creamos nosotros.

¿Puedo pasar los correos que ya tengo?

Sí. Traemos tu historial del proveedor actual sin que pierdas mensajes ni contactos.

¿Y si no sé nada de esto?

No hace falta que sepas. Para eso estamos: te dejamos todo andando y te enseñamos lo poco que necesitas saber.

¿Qué pasa si algún día me quiero ir?

El dominio es tuyo y los correos también. Te los entregamos.

¿Necesito tener página web?

No. Con tener el dominio alcanza. Y si algún día la quieres, los correos ya vienen incluidos en nuestros planes de hosting.

¿Puedo seguir usando Gmail para leer mi correo de empresa?

Sí, y mucha gente lo hace. Tu cuenta con el dominio de la empresa se conecta a la aplicación de Gmail y la lees en la misma bandeja de siempre; lo que cambia es la dirección desde la que escribes y quién es dueño de la cuenta.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

Si ya tienes el dominio, el mismo día. Si hay que registrarlo o traerlo de otro proveedor, contamos entre uno y tres días hábiles, casi todo tiempo de trámite, no de trabajo.

¿Qué pasa si se me llena el buzón?

Dejas de recibir y quien te escribe recibe un rebote. Se soluciona vaciando papelera y spam, bajando el historial viejo a tu computadora o subiendo de plan. Si nos escribes, lo vemos contigo.

¿Se puede compartir una cuenta entre varias personas?

Se puede, y para cuentas de área como info@ o ventas@ tiene todo el sentido. Para cuentas personales no lo recomendamos: cuando algo sale mal, nadie sabe quién hizo qué.

¿Necesito una firma de correo para mi equipo?

No es obligatoria, pero ayuda: una firma pareja con el nombre, el cargo, el teléfono y la dirección de la página hace que los correos de tu empresa se vean como si vinieran del mismo lugar. Te dejamos una armada para que todos la copien.

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